Es un elemento muy común en los ambientes chill out porque ayuda a la relajación. Para los masajes tántricos una cama balinesa forma parte de la sensualidad y el confort.

Se llaman balinesas en honor a Bali, isla y provincia de Indonesia en la que su uso es común. En el país asiático se adornan con mosquiteras o cortinas para proteger de los mosquitos y también para mitigar la luz del sol. Se trata de un mobiliario de tipo oriental que permite descansar de forma más placentera.

Las camas balinesas se distinguen por su estructura de armazón de cuatro columnas, cuadrado o rectangular, que se eleva hacia el techo o cielo, según se mire. El llamado armazón suele estar fabricado en madera u otros materiales similares como el ratán sintético.

En nuestro país se ha popularizado en los espacios exteriores de los ambientes chill out de la Costa del Sol o Ibiza como un elemento de bienestar para charlar tranquilamente, escuchar música o sentir la relajación junto al mar.

Igualmente se han incorporado a la decoración de las casas con jardín y piscina. Como mobiliario de interior es común ver las camas balinesas en resorts y hoteles de lujo de todo el mundo porque invitan al descanso y la relajación.

Y en centros de masajes eróticos sentir la relajación en cama balinesa es un sueño hecho realidad. Aporta un cariz de erotismo que se acentúa con otros complementos decorativos como el dosel, cojines multiplicados, luz tenue o velas alrededor. Impacta su estructura y ayuda a la relajación, te traslada a otro espacio y a otro momento.

Al tumbarse en una cama balinesa se experimenta el confort inmediato, un extra al bienestar. Tu cuerpo en perfecto descanso para disfrutar de la tranquilidad del masaje, sólo hay que sentir las caricias del tantra. Si se cierran los ojos se viven intensas sensaciones, si se abren el ambiente reconforta porque relaja.

En la sensación de bienestar que aporta este mueble ayuda su gran amplitud, mide 1,50 cm. de ancho como mínimo y muchos llegan a 1,80 cm. o 2 metros. Si se usan en sitios exteriores suelen llevan un toldo para proteger de los rayos de sol y también cortinas o mosquiteras porque proporciona más comodidad. En los interiores, su estructura de cuatro columnas se funde con el techo.

Un lujo de Oriente que ha venido a los países occidentales para quedarse.

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